Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolífica mente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres, y jugaría con más niños, si tuviera otra vez vida por delante.

sábado, 12 de septiembre de 2009


Entonces es cuando comprendes que las cosas ocurren por algo, que nada sucede porque sí, sino que siempre hay un porqué. Cada paso que damos, cada cosa que aprendemos, cada decisión que tomamos, no es en vano. Todo eso nos lleva a algo, aunque al principio no lo veamos, y pensemos que hacer todo eso no era necesario; Que las cosas podrían haberse quedado de ese modo y nada habría sido diferente. Pero con el tiempo uno se va dando cuenta de que no es así, que cosas que en un principio nos entristecen, nos parecen injustas, con las que no podemos convivir, terminan por convertirse en nuestra razón de vivir. Acaban llevándonos por el buen camino y nosotros sin saberlo, pensando que había llegado el fin. Que ya no habría un mañana después de eso. Aunque lo cierto es que después de ese mañana, suele haber un pasado mañana. Por eso las cosas van cambiando constantemente. Ocurren cosas que quisiéramos poder evitar, porque nos hacen sentir desdichados, pero al cabo de un tiempo todo se ve de otro color. Es cuestión de esperar a que vuelva a amanecer. Un nuevo día, el modo de ver las cosas con otros ojos, y comprender que no cambiaríamos nada de lo ocurrido en el pasado, que nos ha llevado a vivir este presente.