Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolífica mente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres, y jugaría con más niños, si tuviera otra vez vida por delante.
jueves, 15 de octubre de 2009
Olia manzana..
- Entonces, ¿De verdad amas a ese tipo de Nueva York?
Eso me conmovió.
- Todavía no sé muy bien qué significa la palabra amor- dije-. No llegamos a estar juntos el tiempo suficiente para descubrir si era algo más que un afecto pasajero. Lo único que sé es que era algo muy especial para mí. Y conseguía que yo me sintiera especial.
- Yo amaba a Emily de verdad- aclaro Rich con sencillez- Sentí que me destrozaba el corazón cuando ella se marcho. Durante mucho tiempo pensé que jamás volvería a sentirme cerca de nadie, porque de ese modo uno sufría demasiado.
- ¿Y ahora?
- Ahora estoy comenzando a pensar que uno no puede vivir eternamente en el pasado -dijo- Tengo una vida eterna por delante. Muchos sueños y planes que debo realizar.. Completar el colegio secundario, ir a la universidad- Y debo convertir esos planes en realidades y no pensar en lo que ya no podre tener.
- Quizá tienes razón- dije con voz pausada.
Estaba pensando en mis reacciones cuando Brendan había llamado desde la fiesta. Era evidente que estaba divirtiéndose mucho sin mí. Quizás incluso había besado a otra chica. ¿Mi actitud era tonta al guardarle fidelidad? ¿Mi actitud era tonta por el mero hecho de que ansiaba regresar a Nueva York?
Llegamos a la casa de Rich, y encontramos el lugar envuelto en sombras.
- Parece que mi familia salió esta noche -comento- . Eso es bueno.
Me ofreció la mano para descender de la camioneta.
-Ahora no tendremos que pelear por la posesión de la videocasetera- dijo.
-Ponte cómoda- propuso Rich cuando entramos en la casa-. Necesito cuando antes una ducha.. Tengo la ropa sucia.
Me llevo hasta la sala de estar, y subió al primer piso.
La casa de Rich era muy agradable, acogedora y confortable. Había por doquier montones de fotografías de la familia. Y muchos trofeos: Rich había conquistado todos los premios posibles. Nada más que de mirarlos me desconcertaban.
- Tardaste menos que yo- exclame mientras Rich regresaba a la habitación apenas quince minutos después. Se había puesto vaqueros y una camisa gris, y el pelo recién lavado olía a manzanas.
- Ojala que no te aburras- dijo, y con un gesto me invitó a seguirlo.
Preparamos comida en la cocina espaciosa y calidad, y después nos instalamos en un viejo sofá. Dos pastores alemanes muy amistosos, que habían estado afuera, vinieron a sentarse a nuestros pies y compartieron nuestra comida.
La película fue tan agradable como yo la recordaba de la primera vez; una obra amable, romántica y divertida, con una hermosa música y bellos panoramas italianos. Rich estaba sentado cerca de mí, pero sin tocarme. Y de pronto, en medio de la historia, cuando la heroína regresa a su casa en Inglaterra, y anuncia se compromiso con otra persona, Rich se volvió hacia mí con expresión irritada.
- ¡Eso es estúpido! Permitir que alguien se nos escape porque no somos capaces de decirle lo que realmente sentimos. ¡Permitir que otras personas nos digan lo que realmente debemos hacer! Arruinar toda nuestra vida..
Estábamos sentados allí, tocándonos las rodillas, mirándonos.
- Helen- dijo en voz baja Rich- Nueva York está muy lejos de aquí. Y también Connecticut.
- Si, así es- asentí con expresión vacilante.
- ¿Quién sabe si jamás volverás allí.. o si yo alguna vez iré al este? Y en caso de que lo hagamos, ¿Valdrá la pena? ¿Desearemos que valga la pena?
Una voz intensa cantaba a Puccini en la banda de sonido de la película.
- Yo no lo desearía- murmuro Rich-. Y creo que tu tampoco.
- Quizás no- murmuré.
- Esto es lo que deseo que funcione- dijo en voz baja Rich, acercándose más a mí. Como atraídos por cuerdas invisibles, sus labios tocaron los míos.