Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolífica mente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres, y jugaría con más niños, si tuviera otra vez vida por delante.

martes, 27 de octubre de 2009

Uno llegar e incorporarse el día. Dos respirar para subir la cuesta. Tres no jugarse en una sola apuesta. Cuatro escapar de la melancolía. Cinco aprender la nueva geografía. Seis no quedarse nunca sin la siesta. Siete el futuro será una fiesta. Ocho no amilanarse todavía. Nueve vaya a saber quién es el fuerte. Diez no dejar que la paciencia ceda. Once cuidarse de la buena suerte. Doce guardar la última moneda. Trece no tutearse con la muerte. Catorce disfrutar mientras se pueda.