Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolífica mente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres, y jugaría con más niños, si tuviera otra vez vida por delante.
jueves, 19 de agosto de 2010
Aquella vez, eramos los cuatro. Estabamos girando, creo que fue el momento mas extraño y más incómodo de mi vida. Cuando uno escribe, hace un retroceso al pasado, y con los recuerdos, también regresan los sentimientos. El odio, la bronca, la impotencia. Los cuatro con relaciones confusas. Los cuatro, ¡Tan parecidos y tan diferentes!. Cuando te hamacas en la calesita solo podes ver claramente lo que tenes enfrente tuyo, lo que gira con vos, lo que esta en tu vuelta. El mundo de afuera se vuelve borroso, y te marea. Nuestra relacion era eso, nadie más que nosotros entendiamos, si se puede decir que "entendiamos". Nos dejamos llevar por los sentimientos, dejando de lado lo racional. Los cuatro estabamos mareados, los cuatro estabamos en este juego, los cuatro estabamos sufriendo este juego, y si seguiamos girando inevitablemente, ibamos a vomitar. Ellos dejaron de girar, en cambio, yo nunca me baje de la calesita.