Me acerqué al mostrador a beber un poco de Ron. Me atendió un viejo un poco raro dijo ser un tipo sabio. La noche no venía muy bien mi garganta empezaba a quemar y de pronto el viejo se me acerca me ofreció fumar de su cigarro. Y empezó a contarme las vueltas de la vida sus historias, su experiencia y su penar. Que no todo en el mundo es alegría sin embargo uno siempre tiene que saberla disfrutar. Sus errores reconoció así fue como el aprendió. El destino uno no lo maneja las cosas sucedieron así. Pero igual, no se arrepintió dijo "nene haceme un favor, hace todo lo que a vos te parezca si es que así vos sos feliz". Me enseñó a no joder la vida a otras personas y que hay cosas que jamás entenderé. A no tener ese miedo a la muerte la vida es muy corta pero hay que saberla disfrutar.
Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolífica mente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres, y jugaría con más niños, si tuviera otra vez vida por delante.