Supongo que esta vez realmente te vas.
Escuché a tu maleta decir adiós.
Bueno, mientras mi corazón quebrado yace sangrante
Tú dices que el amor verdadero es un suicidio.
Dices que has llorado mil ríos
Y ahora estás nadando hacia la orilla.
Me dejaste ahogándome en mis lágrimas
Y no me salvarás nunca más.
Ahora le pido a Dios
Que me des una oportunidad más, cariño.
Sé que tú sabes que hemos pasado algunos buenos momentos.
Ahora están escondidos.
Bueno, puedo prometerte el mañana
Pero no puedo comprar de nuevo el ayer.
Y cariño, sabes que mis manos están sucias
Pero quise ser tu novio.
Seré el agua cuando tengas sed, cariño.
Cuando estés borracha, seré el vino.
No estuve allí cuando estabas feliz.
Y no estuve allí cuando estabas deprimida, deprimida.
No fue mi intención perderme tu cumpleaños, cariño.
Ojalá te hubiera visto apagar esas velas.
Estaré allí para ti.
Estas cinco palabras te las juro.
Cuando respiras
Quiero ser el aire para ti.
Estaré allí para ti.
Viviría y moriría por ti.
Robaría el sol del cielo por ti.
Las palabras no pueden decir lo que el amor puede hacer.
Estaré allí para ti.
Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolífica mente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres, y jugaría con más niños, si tuviera otra vez vida por delante.
