Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolífica mente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres, y jugaría con más niños, si tuviera otra vez vida por delante.

sábado, 4 de junio de 2011

Recoge tus cosas y largo de aquí en nombre de Cristo no quieras seguir. Si nadie me acepta, pues bien yo me iré, estoy esperando que llegue mi tren. 
Si tu eres mi dama jamás lo sabré. Si yo no te río, pues bien matame, recógete el pelo, ven a la estación si no me acompañas, puedes decirme adiós. 
Pueden venir cuantos quieran, que serán tratados bien. Los que estén en el camino, bienvenidos al tren! 
Si vendo mi alma, quién la comprará? si compro tu tiempo, nunca mía serás. Por eso es que vago, y ésa es la verdad, si miento un poquito ya me perdonarás.