Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolífica mente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres, y jugaría con más niños, si tuviera otra vez vida por delante.
jueves, 28 de enero de 2010
antes del atardecer.
Yo creo que nunca pude olvidar a nadie con quien he estado porque cada persona tenía sus propias características. Uno no puede reemplazar a nadie. Lo que se perdió se perdió. Cuando cada relación termina me hiere mucho. Nunca me recupero del todo. Por eso soy muy cuidadosa al involucrarme… porque me duele mucho. Incluso cuando solo me acuesto con alguien, en realidad no hago eso…porque extrañaré las cosas más mundanas de esa persona. Me obsesionan las cosas pequeñas.
Tal vez estoy loca.
Veo en ellos pequeños detalles, muy propios de cada uno, que me conmueven y que extraño y que siempre extrañaré. Nadie se puede reemplazar, porque todos están hechos de detalles hermosos y específicos. Como recuerdo que tu barba tiene un poco de rojo…y como el sol la hacía brillar.